Así como es bastante desagradable estar con alguien que huele muy mal también podemos decir que es muy agradable estar con una persona que huele bien. Se dice que los perfumes fueron inventados por los franceses hace unos siglos atrás en un intento por tapar la suciedad y el mal olor que les generaba el hecho de no estar higienizados correctamente.
Si pasamos al plano espiritual, los hijos de Dios tenemos un perfume que puede notarse mas o menos y que es el que nos ayuda a reemplazar el horrible olor del pecado con la hermosa fragancia de un alma redimida; para entender mejor esto te voy a pedir que me acompañes a un versículo de la Palabra de Dios que se encuentra en 2 Corintios 2:15 y dice lo siguiente:
Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden (2 Corintios 2:15 NVI)
Cuando Dios nos ve, ya no ve un alma llena de pecado y con rumbo fijo al infierno sino que ve la obra de Cristo en la cruz y su hermoso resultado convertido en un alma redimida y justificada que tiene una eternidad asegurada junto a el. Las personas, en cambio, no son capaces de notar esta diferencia a menos que nosotros vivamos en plena comunión con Cristo y comencemos a vivir de la manera que el vivió. El hecho de caminar con Cristo hace que las personas que nos ven puedan percibir la agradable fragancia de su presencia en nuestras vidas y el gozo y la felicidad que esta presencia logra darle a cada uno de nuestros días y busquen conocer mas de ese Dios que cambia vidas y transforma eternidades.
Te animo, por lo tanto, a que tu vida y tu testimonio sean tan impactantes que puedan generar un interés en Cristo por parte de cada una de las personas que te rodean.
¡Que Dios te bendiga!

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