Hace unos días vi en la televisión un informe que mostraba como muchas figuras del espectáculo de los Estados Unidos, arruinaron su carrera por involucrarse en diversos tipos de adicciones; personas que en un momento llegaron a tener mucha fama y dinero se encontraban sumergidos en el mayor pozo depresivo por creer que podían llenar su vacío espiritual con dinero y falsa libertad.
La Biblia advierte claramente acerca de este tipo de situaciones, por ejemplo, en el capítulo 11 del libro de los Proverbios:
El que confía en sus riquezas caerá; Mas los justos reverdecerán como ramas (Proverbios 11:28 RV1960)
Uno de los peores errores que podemos cometer los creyentes en confiar en nuestras propias riquezas: Quizás no seamos poseedores de bienes o acciones que cotizan a altos precios en la bolsa, quizás no seamos los dueños de una Ferrari o un Porsche y aún así podemos estar confiando en otro tipo de riquezas como lo son los talentos, el conocimiento, la fuerza física, etc. Como creyentes debemos recordar siempre que de lo único que podemos llamarnos dueños es de nuestro pecado y que si no fuera por Cristo y su obra redentora en la cruz ni siquiera seríamos capaces de librarnos de la esclavitud del pecado.
Te animo a que cuando llegue la hora de tomar decisiones, puedas recordar que el sabio es aquel que tiene la suficiente inteligencia y humildad como para buscar la voluntad de Dios y comenzar a seguirla.
¡Que Dios te bendiga!
jueves, 31 de mayo de 2012
miércoles, 30 de mayo de 2012
¿Qué dice tu nombre? Proverbios 10:7
Si bien muchas calles tiene nombres de países, ciudades o provincias, la gran mayoría le debe su nombre a una persona que hizo algo lo suficientemente relevante como para que el mundo lo recordará durante largos años.
Quizás tu nombre no este asociado a ninguna calle o a ningún monumento de importancia, sin embargo, para quienes te conocen ese nombre seguramente representará algo (ya sea bueno o malo) Leamos lo que dice Proverbios 10:7
"La memoria del justo será bendita; Mas el nombre de los impíos se pudrirá" (Proverbios 10:7 RV1960)
Lo que somos suele verse muchas veces reflejado en lo que hacemos y en como lo hacemos; las personas suelen llamar mentiroso a aquel de cuya boca salen mentiras diariamente o buen tipo a aquel que tiene actitudes bondadosa hacía los demás. Nosotros, los creyentes, profesamos creer en Cristo y por lo tanto debemos actuar como Cristo actuaba para que así las personas puedan verlo a él reflejado en nuestras vidas.
¿Qué es lo que tu nombre le dice a las demás personas? ¿Tu modo de actuar tiene mas relación con los rudimentos del pecado o con la santidad digna de un creyente en Cristo Jesús? Es el deseo de Dios que Cristo se vea reflejado diariamente en cada una de nuestras vidas. No tenemos excusa alguna: Él nos da las instrucciones a seguir en su palabra, la oportunidad de comunicarnos con él a través de la oración y las fuerzas necesarias para hacerlo a través del Espíritu que mora en nosotros.
¡Que Dios te bendiga!
Quizás tu nombre no este asociado a ninguna calle o a ningún monumento de importancia, sin embargo, para quienes te conocen ese nombre seguramente representará algo (ya sea bueno o malo) Leamos lo que dice Proverbios 10:7
"La memoria del justo será bendita; Mas el nombre de los impíos se pudrirá" (Proverbios 10:7 RV1960)
Lo que somos suele verse muchas veces reflejado en lo que hacemos y en como lo hacemos; las personas suelen llamar mentiroso a aquel de cuya boca salen mentiras diariamente o buen tipo a aquel que tiene actitudes bondadosa hacía los demás. Nosotros, los creyentes, profesamos creer en Cristo y por lo tanto debemos actuar como Cristo actuaba para que así las personas puedan verlo a él reflejado en nuestras vidas.
¿Qué es lo que tu nombre le dice a las demás personas? ¿Tu modo de actuar tiene mas relación con los rudimentos del pecado o con la santidad digna de un creyente en Cristo Jesús? Es el deseo de Dios que Cristo se vea reflejado diariamente en cada una de nuestras vidas. No tenemos excusa alguna: Él nos da las instrucciones a seguir en su palabra, la oportunidad de comunicarnos con él a través de la oración y las fuerzas necesarias para hacerlo a través del Espíritu que mora en nosotros.
¡Que Dios te bendiga!
martes, 29 de mayo de 2012
29/5/12 - Siempre accesible (Salmo 71:3)
Todos necesitamos un hogar: Una planta necesita su pequeña porción de tierra, un gorrión necesita su nido, un león necesita su guarida y una persona necesita su casa o su lugar de contención. Sin embargo, muchas veces ese lugar de contención (llámese familia, iglesia local o círculo íntimo de amigos) puede fallar o no ser lo que esperamos, para eso Dios nos dejó escritas estas hermosas palabras que se encuentran en el Salmo 71:
Sé tú mi roca de morada, siempre accesible, pues mandaste salvarme. Mi peña y mi castillo eres tú (Salmo 71:3 - Biblia del Peregrino)
Siempre accesible, esas palabras resuenan una y otra vez en mi cabeza y es que no logro recordar ni una sola vez en la que Dios no haya estado disponible o no se haya mostrado cuando le necesitaba; Dios siempre esta, en los momentos de alegría, de crecimiento, de regocijo espiritual, en los momentos de prueba, en los momentos de dolor y también en esos momentos en los que nuestro corazón no quiere tener nada que ver con él.
El celular de Dios jamás da ocupado, las puertas de Dios nunca están cerradas, su oído esta siempre dispuesto a escucharnos y su tierna mano esta lista para darnos el empujón que necesitamos para seguir, la fuerza que necesitamos para levantarnos y la cachetada que necesitamos para reaccionar.
Es mi deseo que NUNCA te olvides de esto, nunca olvides que Dios siempre estuvo, esta y estará ahí... ¡ACUDÍ A ÉL! Todavía estas a tiempo.
¡Que Dios te bendiga!
viernes, 11 de mayo de 2012
11/5/12 - Alerta (Apocalipsis 3:2)
Los signos de alerta y las llamadas de atención están hechos para avisarnos de lo que debemos de hacer antes de cometer un error peor; incluso cuando somos muy chicos y nos retan porque estamos haciendo algo peligroso (jugar cerca de un toma eléctrico, por ejemplo) lo hacen para que no cometamos el error de hacer algo peor mas tarde.
Dios también nos llama la atención de diversas maneras y es importante estar atentos a su voz para no cometer errores graves que aún estamos a tiempo de corregir, así como lo hizo con la Iglesia de Sardis:
Despiértate y refuerza las cosas que todavía quedan, pero que ya están a punto de morir, pues he visto que lo que haces no es perfecto delante de mi Dios (Apocalipsis 3:2 DHH)
Muchas veces, como dice este pasaje, hacemos cosas de la vida cristiana por rutina, por obligación o por fines que no son los que Dios quiere y, si bien estamos haciendo estas cosas, es muy probable que cuando nos cansemos dejemos de hacerlas y nos demos cuenta que solo hemos acumulado heno y hojarasca. La vida Cristiana se trata de vivir, respirar, sentir, disfrutar, esperar, anhelar, conocer y miles de cosas mas Dios nos ofrece, sin embargo nuestro único anhelo y deseo debe ser el de vivir una vida santa y agradable a el; TODO LO QUE HAGAS DEBE GIRAR EN TORNO A CRISTO.
Te animo a que puedas reforzar las cosas que todavía no estas haciendo para Dios y a que comiences a vivir una vida 100% para el.
¡Que Dios te bendiga!
Dios también nos llama la atención de diversas maneras y es importante estar atentos a su voz para no cometer errores graves que aún estamos a tiempo de corregir, así como lo hizo con la Iglesia de Sardis:
Despiértate y refuerza las cosas que todavía quedan, pero que ya están a punto de morir, pues he visto que lo que haces no es perfecto delante de mi Dios (Apocalipsis 3:2 DHH)
Muchas veces, como dice este pasaje, hacemos cosas de la vida cristiana por rutina, por obligación o por fines que no son los que Dios quiere y, si bien estamos haciendo estas cosas, es muy probable que cuando nos cansemos dejemos de hacerlas y nos demos cuenta que solo hemos acumulado heno y hojarasca. La vida Cristiana se trata de vivir, respirar, sentir, disfrutar, esperar, anhelar, conocer y miles de cosas mas Dios nos ofrece, sin embargo nuestro único anhelo y deseo debe ser el de vivir una vida santa y agradable a el; TODO LO QUE HAGAS DEBE GIRAR EN TORNO A CRISTO.
Te animo a que puedas reforzar las cosas que todavía no estas haciendo para Dios y a que comiences a vivir una vida 100% para el.
¡Que Dios te bendiga!
jueves, 10 de mayo de 2012
10/5/12 - Soportar y amar (1 Pedro 2:23)
Cuando alguien nos trata de mala manera o nos hace algo que nos agrada, nuestra naturaleza tiende a responder de la misma manera; es que es muy difícil responder con amor a aquel que nos muestra odio constante o darle cariño a aquel que nos trata con total indiferencia. Es mas, incluso a veces tratamos mal a las personas que buscan nuestro bien solo por nuestro mal humor o por nuestros problemas en los que ellos, nada tienen que ver.
Jesús nos dejó un claro ejemplo de lo que tenemos que hacer cuando alguien nos trata mal, leamos 1 Pedro 2:23:
Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia (1 Pedro 2:23 NVI)
Como hijos de Dios, nuestra obligación no es devolverle a los demás lo que ellos nos han hecho sino hacer con los demás lo que Dios hizo con nosotros. La realidad es que vos y yo estábamos perdidos en la condenación eterna y habíamos ofendido a Dios en gran manera, fue Dios quien soportó todas nuestras ofensas y aún así decidió darle amor a nuestra indiferencia mandando a Cristo a morir en la cruz. Tratar bien a las personas que nos tratan mal, absorber los malos tratos y devolverlos con una simple sonrisa son pequeñas actitudes que te ayudarán a demostrarle a los demás que hay un camino distinto por el cual andar y que hay una persona que ama a cada individuo sea cual sea la situación.
Te animo a que puedas cada día devolver bien por mal, sonrisas por caras largas y abrazos por golpes, así como Cristo nos dio vida eterna a cambio de nuestras ofensas y nuestra indiferencia hacía el.
¡Que Dios te bendiga!
Jesús nos dejó un claro ejemplo de lo que tenemos que hacer cuando alguien nos trata mal, leamos 1 Pedro 2:23:
Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia (1 Pedro 2:23 NVI)
Como hijos de Dios, nuestra obligación no es devolverle a los demás lo que ellos nos han hecho sino hacer con los demás lo que Dios hizo con nosotros. La realidad es que vos y yo estábamos perdidos en la condenación eterna y habíamos ofendido a Dios en gran manera, fue Dios quien soportó todas nuestras ofensas y aún así decidió darle amor a nuestra indiferencia mandando a Cristo a morir en la cruz. Tratar bien a las personas que nos tratan mal, absorber los malos tratos y devolverlos con una simple sonrisa son pequeñas actitudes que te ayudarán a demostrarle a los demás que hay un camino distinto por el cual andar y que hay una persona que ama a cada individuo sea cual sea la situación.
Te animo a que puedas cada día devolver bien por mal, sonrisas por caras largas y abrazos por golpes, así como Cristo nos dio vida eterna a cambio de nuestras ofensas y nuestra indiferencia hacía el.
¡Que Dios te bendiga!
miércoles, 9 de mayo de 2012
9/5/11 - Parecido (Isaías 32:8)
Los hijos suelen parecerse en mucho a sus padres no solamente desde lo físico sino también desde diferentes aspectos de la personalidad y la forma de ser de cada uno. En los tiempos de la edad media los príncipes se preparaban para ser igual que el rey y las princesas para ser iguales que la reina de turno.
Los creyentes tenemos bien en claro que somos hijos de Dios y que por lo tanto, deberíamos de tener varias cosas en común con nuestro Padre Celestial:
Pero el noble concibe cosas nobles, y en las cosas nobles se afirma (Isaías 32:8 LBLA)
Nuestras actitudes, nuestra forma de ser, nuestro carácter y hasta nuestra forma de relacionarnos con los demás deben ser acordes las que el Padre tuvo con nosotros. Un hijo de Dios no puede darse el lujo de tener actitudes de egoísmo o de soberbia, tampoco puede tener un carácter iracible y poco paciente y mucho menos puede tener sentimientos de odio y rencor hacía otra persona, sin embargo nuestra naturaleza y nuestra carne muchas veces nos llevan a parecernos mas bien a los hijos de tinieblas que a los hijos de luz. Es cierta una cosa: El proceso nunca es sencillo, así como el crecimiento de un hijo es lento también nuestro crecimiento espiritual será un proceso que llevará un tiempo dispuesto por Dios.
Lo importante querido, es jamás desanimarte y nunca dejar de procurar parecerte cada día mas a él a través del conocimiento de su palabra y de la transformación que el Espíritu Santo obra día a día en nosotros.
¡Que Dios te bendiga!
Los creyentes tenemos bien en claro que somos hijos de Dios y que por lo tanto, deberíamos de tener varias cosas en común con nuestro Padre Celestial:
Pero el noble concibe cosas nobles, y en las cosas nobles se afirma (Isaías 32:8 LBLA)
Nuestras actitudes, nuestra forma de ser, nuestro carácter y hasta nuestra forma de relacionarnos con los demás deben ser acordes las que el Padre tuvo con nosotros. Un hijo de Dios no puede darse el lujo de tener actitudes de egoísmo o de soberbia, tampoco puede tener un carácter iracible y poco paciente y mucho menos puede tener sentimientos de odio y rencor hacía otra persona, sin embargo nuestra naturaleza y nuestra carne muchas veces nos llevan a parecernos mas bien a los hijos de tinieblas que a los hijos de luz. Es cierta una cosa: El proceso nunca es sencillo, así como el crecimiento de un hijo es lento también nuestro crecimiento espiritual será un proceso que llevará un tiempo dispuesto por Dios.
Lo importante querido, es jamás desanimarte y nunca dejar de procurar parecerte cada día mas a él a través del conocimiento de su palabra y de la transformación que el Espíritu Santo obra día a día en nosotros.
¡Que Dios te bendiga!
martes, 8 de mayo de 2012
Convervando el amor (Judas 20-21)
La constancia en la vida Cristiana debe de ser aplicada en diversas áreas tales como el servicio, la oración, la fe, la lectura, la predicación del evangelio y la exhortación a los hermanos en la fe. Ser constantes en estos aspectos es algo que los hijos de Dios deberíamos darlo por hecho.
Sin embargo existe un aspecto en el que debemos mantenernos mas constantes que en cualquier otro y es en el AMOR en y hacía Dios:
Pero ustedes, queridos hermanos, sigan amando siempre en Dios. Esa confianza es muy especial. Cuando oren, dejen que el Espíritu Santo les diga lo que deben decir. Confíen todo el tiempo en el amor de Dios, y esperen el día en que nuestro Señor Jesucristo nos dará la vida eterna, pues él también nos ama mucho. (Judas 1:20-21 TLA)
Amar a Dios es la base para el resto de la vida Cristiana, un creyente que no ama a Dios ni siquiera puede considerarse como tal y un creyente que ha dejado pasar su amor por Dios o lo ha reemplazado por otras vanidades de la vida debería replantear varias cosas en el plano espiritual de su vida. ¿Es Dios tu prioridad a la hora de amar algo? ¿Sos consciente que para el siempre fuiste su prioridad a la hora de amar? De lo contrarío el jamás hubiera hecho el enorme sacrificio de entregar a su hijo a morir en una cruz por tus pecados y los míos. Puede ser que te cueste amar a Dios o que sientas que este amor ya ha sido desgastado, sin embargo es bueno que cada vez que sientas que estas olvidando ese primer amor puedas recordar y repasar el amor que Dios tiene y tuvo por vos para que así puedas darte cuenta de que aunque vos y yo cambiemos, Dios SIEMPRE se mantiene fiel en su amor hacía nosotros.
Querido, te animo a que ames a Dios como el te ama y puedas demostrarlo en tu vida y en tu accionar diario.
Finalmente quiero dar gracias a Dios a las personas que estuvieron animándome a la hora de seguir adelante con el blog ya que por motivos personales y errores propios se me estaba complicando mucho. Nos son muchas esas personas pero Dios y yo sabemos quienes son y estoy seguro que él se encargará de recompensar la obra de amor de ustedes hacía mi reflejada en lo que quizás para ustedes significaron unas simples palabras pero que a mi me significaron unas palmadas en la espalda que me animaron a seguir adelante; a ustedes: ¡MUCHAS GRACIAS!
Sin embargo existe un aspecto en el que debemos mantenernos mas constantes que en cualquier otro y es en el AMOR en y hacía Dios:
Pero ustedes, queridos hermanos, sigan amando siempre en Dios. Esa confianza es muy especial. Cuando oren, dejen que el Espíritu Santo les diga lo que deben decir. Confíen todo el tiempo en el amor de Dios, y esperen el día en que nuestro Señor Jesucristo nos dará la vida eterna, pues él también nos ama mucho. (Judas 1:20-21 TLA)
Amar a Dios es la base para el resto de la vida Cristiana, un creyente que no ama a Dios ni siquiera puede considerarse como tal y un creyente que ha dejado pasar su amor por Dios o lo ha reemplazado por otras vanidades de la vida debería replantear varias cosas en el plano espiritual de su vida. ¿Es Dios tu prioridad a la hora de amar algo? ¿Sos consciente que para el siempre fuiste su prioridad a la hora de amar? De lo contrarío el jamás hubiera hecho el enorme sacrificio de entregar a su hijo a morir en una cruz por tus pecados y los míos. Puede ser que te cueste amar a Dios o que sientas que este amor ya ha sido desgastado, sin embargo es bueno que cada vez que sientas que estas olvidando ese primer amor puedas recordar y repasar el amor que Dios tiene y tuvo por vos para que así puedas darte cuenta de que aunque vos y yo cambiemos, Dios SIEMPRE se mantiene fiel en su amor hacía nosotros.
Querido, te animo a que ames a Dios como el te ama y puedas demostrarlo en tu vida y en tu accionar diario.
Finalmente quiero dar gracias a Dios a las personas que estuvieron animándome a la hora de seguir adelante con el blog ya que por motivos personales y errores propios se me estaba complicando mucho. Nos son muchas esas personas pero Dios y yo sabemos quienes son y estoy seguro que él se encargará de recompensar la obra de amor de ustedes hacía mi reflejada en lo que quizás para ustedes significaron unas simples palabras pero que a mi me significaron unas palmadas en la espalda que me animaron a seguir adelante; a ustedes: ¡MUCHAS GRACIAS!
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